Comer vegano reduce tu impacto ambiental

Por Jack Norris, Nutriólogo Certificado, Director Ejecutivo de Vegan Outreach

A nivel mundial, producir alimentos de origen animal, Utiliza el 83% de las tierras agrícolas, Produce el 57% de los gases de efecto invernadero de la agricultura, Proporciona sólo el 18% de calorías, y Proporciona sólo el 37% de proteína

Una dieta vegana es probablemente la mejor forma de reducir tu impacto en el planeta Tierra, no solo los gases de efecto invernadero, sino la acidificación global, la eutrofización, el uso de suelo y agua.

Contenidos

Introducción

La ganadería es una de las principales causas de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la contaminación del aire, la deforestación y el consumo de agua. Con tantas alternativas disponibles, tomar decisiones que protejan el medio ambiente es más fácil que nunca.

Por ejemplo, una hamburguesa vegana Beyond Meat ofrece una nutrición comparable a la de la carne de vacas, mientras reduce las emisiones de GEI en aproximadamente un 90% y el uso de energía, agua y tierra en un 46%, 99.5% y 93%, respectivamente (Heller and Keoleian, University of Michigan, 2018).

Las dietas veganas presentan la menor huella ambiental, con menores emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) y un menor uso de tierra y agua en comparación con la dieta promedio, una dieta saludable, la dieta mediterránea y una dieta vegetariana saludable en Estados Unidos (Jennings et al., Nutrients, 2023), así como frente a las dietas lacto-ovo-vegetarianas, pescetarianas y con consumo de carnes en el Reino Unido (Scarborough et al., Nature Food, 2023) e Irlanda (Burke et al., Environmental Research, 2025).

Incluso siendo completamente orgánicas, las dietas basadas en carne tienen un mayor impacto ambiental que las dietas basadas en plantas (Rabes et al., Sustainable Production and Consumption, 2020). El gran impacto ambiental de los lácteos hace que las dietas veganas sean más favorables que las dietas ovolactovegetarianas (Kim et al., Global Environmental Change, 2020). La pesca también está implicada; la pesca comercial que utiliza la pesca de arrastre de fondo altera las reservas de carbono en el fondo marino y contribuye significativamente a las emisiones de GEI y a la acidificación de los océanos (Attwood et al., Frontiers, 2024).

Clima y calidad del aire

Estimaciones atribuyen aproximadamente entre el 15–20 % de las emisiones globales anuales de gases de efecto invernadero (GEI) a la ganadería; al considerar el potencial de secuestro de carbono en las tierras actualmente destinadas al pastoreo y a la producción de cultivos para alimento animal, esta contribución casi se duplicaría.

Limitar el calentamiento global a 1.5–2 °C probablemente requerirá cambios sustanciales en el sistema alimentario mundial hacia dietas basadas en plantas (Clark, et al. Science, 2020). Las dietas veganas resultaron tener las menores emisiones de gases de efecto invernadero per cápita en el 97% de los 140 países estudiados; en el 3% restante, una dieta de baja cadena alimentaria, en la que insectos, peces forrajeros y bivalvos sustituyen parte de otros productos animales presentó las menores emisiones (Kim et al., Global Environmental Change, 2020).

Al comparar rendimientos proteicos equivalentes, la carne de vacas emite 90 veces más GEI que los chícharos (guisantes); incluso la carne y los productos lácteos de menor impacto superan a las plantas de mayor impacto (Ritchie H, Our World in Data, 2020). Si bien la carne, los lácteos, los huevos y la acuicultura aportan el 37% de la proteína alimentaria y el 18% de las calorías, contribuyen entre el 56% y el 58% de las emisiones de GEI relacionadas con los alimentos (Poore and Nemecek, Science, 2018).

Las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del transporte representan una fracción muy pequeña de las emisiones de los alimentos; lo que comes tiene un impacto mucho mayor que el lugar de donde provienen.

La carne de vacas alimentadas con pasto se promociona a veces como una solución al cambio climático. En condiciones ideales que rara vez se dan, la carne de vacas alimentadas con pasto podría emitir menos GEI que la carne de engorde y secuestrar carbono. Sin embargo, no es una solución climática realista, especialmente en comparación con el consumo de alimentos de origen vegetal.

Vista aérea de una laguna de cerdos

Las granjas de cerdos y de producción lechera generan enormes cantidades de desechos, que a menudo se almacenan en lagunas y luego se rocían sobre los campos, degradando la calidad de vida de las comunidades cercanas. Las personas que viven cerca de grandes granjas de ganado bovino, lecheras y porcinas están expuestas a altos niveles de material particulado fino (Chamanara et al., Communications Earth & Environment, 2025). La adopción global de dietas veganas podría prevenir aproximadamente 236,000 muertes prematuras al año gracias a la mejora en la calidad del aire (Springmann et al., Nature Communications, 2023).

[Los excrementos de cerdo] llegan aquí como si lloviera. Eso es lo que inhalamos si estamos afuera, y entra en casa porque no podemos evitar ese olor. Ya no hacemos asados ni reuniones familiares como antes, porque no sabemos cuándo va a llegar el olor. Cuando hace mucho calor, arde en los ojos.

Tierra y agua

La producción de carne, lácteos y huevos, junto con la acuicultura, utiliza alrededor del 83% de las tierras agrícolas del mundo, pero proporciona sólo el 37% de las proteínas y el 18% de las calorías (Poore and Nemecek, Science, 2018). Una cantidad de tierra que puede producir 100 g de proteína a partir de plantas solo puede producir 60 g de huevos, 50 g de carne de pollos, 25 g de lácteos, 10 g de carne de cerdos y 4 g de carne de vacas; en los Estados Unidos, reemplazar los productos animales con alternativas basadas en plantas nutricionalmente comparables podría alimentar a 350 millones de personas adicionales (Shepon et al., Proceedings of the National Academy of Sciences, 2018). Un estudio mostró que una dieta lactovegetariana requería menos tierra que una dieta vegana, pero parece haber caracterizado erróneamente el contenido de las dietas veganas típicas.

A nivel mundial, una dieta que excluye productos animales puede ahorrar un 19% de agua dulce (Poore and Nemecek, Science, 2018). En el Reino Unido, una persona vegana consume solo el 53% del agua que consume una cantidad moderada de carnes (Scarborough et al., Nature Food, 2023). En el suroeste de Estados Unidos, el río Colorado sustenta a 40 millones de personas; sin embargo, la sobreexplotación crónica ha agotado sus embalses; el 46% de su consumo directo de agua se destina al heno para el ganado (Richter et al., Communications Earth & Environment, 2024).

Conculsión

Nuestra huella ambiental puede reducirse drásticamente con una alimentación basada en plantas. Consulta nuestra sección “Estilo de vida” para descubrir cómo no necesitas alimentos de origen animal para estar saludable o disfrutar de comidas saciantes y ricas en proteínas.

Bibliografía

Atwood TB, Romanou A, DeVries T, Lerner PE, Mayorga JS, Bradley D, Cabral RB, Schmidt GA, Sala E. Atmospheric CO2 emissions and ocean acidification from bottom-trawling. Frontiers in Marine Science, 2024;10:1125137.

Burke DT, Hynds P, Priyadarshini A. Evaluating the GHG emissions, land use, and water use associated with contemporary dietary patterns in the Republic of Ireland. Environ Res. 2025 Jan 30:120974. Pescatarian diets used slightly less water than a vegan diet, both of which used less than other diets.

Chamanara S, Gounaridis D, Goldstein ,. et al. Geography of animal feeding operations and their contribution to fine particulate matter pollution in vulnerable communities in the United States. Commun Earth Environ 6, 620 (2025).

Clark MA, et al. Global food system emissions could preclude achieving the 1.5° and 2°C climate change targets. Science. 2020;370:705-708.

Heller M, Keoleian G. Beyond Meat’s Beyond Burger life cycle assessment: A detailed comparison between a plant-based and an animal-based protein source. Center for Sustainable Systems, University of Michigan: Ann Arbor. 2018 Sept 14. 1-38.

Jennings R, Henderson AD, Phelps A, Janda KM, van den Berg AE. Five U.S. Dietary Patterns and Their Relationship to Land Use, Water Use, and Greenhouse Gas Emissions: Implications for Future Food Security. Nutrients. 2023 Jan 1;15(1):215.

Kim BF, Santo RE, Scatterday AP, Fry JP, Synk CM, Cebron SR, Mekonnen MM, Hoekstra AY, De Pee S, Bloem MW, Neff RA, Nachman KE. Country-specific dietary shifts to mitigate climate and water crises. Global Environmental Change. 2020;62:101926.

Poore J, Nemecek T. Reducing food’s environmental impacts through producers and consumers. Science. 2018 Jun 1;360(6392):987-92.

Rabes A, et al. Greenhouse gas emissions, energy demand and land use associated with omnivorous, pesco-vegetarian, vegetarian, and vegan diets accounting for farming practices. Sustainable Production and Consumption. 2020;22:138–146.

Richter, B.D., Lamsal, G., Marston, L. et al. New water accounting reveals why the Colorado River no longer reaches the sea. Commun Earth Environ. 2024;5:134.

Ritchie, H. Less meat is nearly always better than sustainable meat, to reduce your carbon footprint. Our World in Data. 2020 Feb 4.

Scarborough P, Clark M, Cobiac L, Papier K, Knuppel A, Lynch J, Harrington R, Key T, Springmann M. Vegans, vegetarians, fish-eaters and meat-eaters in the UK show discrepant environmental impacts. Nature Food. 2023 Jul;4(7):565-574.

Shepon A, Eshel G, Noor E, Milo R. The opportunity cost of animal based diets exceeds all food losses. Proceedings of the National Academy of Sciences. 2018 Apr 10;115(15):3804-9. The protein produced on the same amount of land for different foods comes from Figure 3.

Springmann M, Van Dingenen R, Vandyck T, Latka C, Witzke P, Leip A. The global and regional air quality impacts of dietary change. Nat Commun. 2023 Oct 6;14(1):6227.